La energía erótica, como toda energía bien encauzada. Resulta saludable, rejuvenece y llena al individuo de plenitud y gozo. En este espacio partimos del concepto de que todo es lícito en el sexo cuando es concensuado. Eres libre de participar sin tabúes, pero con un solo requisito: bajo un clima de respeto. Sean erotizados........
21.11.12
El orgasmo de ella
5.12.09
22.8.09
El punto P. Punto G masculino
El punto G femenino es un tema bastante divulgado, y de hecho en un reciente post hablamos de ese tema. El concepto parece conocido por la gran mayoría de las mujeres, aunque todavía pueda haber alguien que no sepa de qué se esta hablando.
Sin embargo, el punto G masculino no parece tan conocido, cuando en realidad, desde el punto vista anatómico, se trata de la próstata. Intuyendo el filón que podría tener hablar de un punto G masculino, algunos no dudaron en dar pábulo al tema y adornarlo con referencias a ignotas y extraordinarias cotas de placer que se alcanzarían con su estimulación. De ahí surgieron propuestas cada vez más elaboradas de prácticas tales como la estimulación del punto G —masaje de próstata— a la par que se realiza una felación. Esta práctica puede ser grata para algunas personas, y si no se ha probado es una posibilidad más, pero no es obligado encontrarle el gusto, ya que en el sexo no hay panaceas y algunos muestran su incomodidad ante tan íntimo masaje.
Fascina la idea de que haya un lugar en nuestro cuerpo, y en concreto en el bajo vientre, que sea secreta clave para llevarnos a grados de placer insospechados. El que la sexualidad forme parte de lo íntimo propicia las fantasías sobre los ocultos saberes que aún tenemos por descubrir.
En ocasiones se habla del punto G del hombre como punto P, de próstata, pues como comentamos, su estimulación no es más que el masaje de ésta. Anatómicamente situada en la parte inferior del recto, hacia la vejiga, a unos pocos centímetros (se alcanza con el dedo) el suave masaje de la misma puede suponer una buena contribución al incremento de la excitación del hombre, que obviamente, como es habitual, acabará eyaculando en un orgasmo. Que éste sea más intenso o incluso resulte en una suerte de multiorgasmo ya son asuntos que tienen más que ver con la fantasía —sexual— que cada cual quiera echarle al asunto. No olvidemos que buena parte de la gracia suele estar en la felación simultánea que se realiza, y que en muchas ocasiones tiene más que ver con una demostración de especial y experto agasajo con el que se desea gratificar a la pareja.
Estamos aquí ante una forma lúdica de aproximarse a la exploración y juego anal. En nuestra práctica clínica diaria, apreciamos un incremento del juego anal en relaciones heterosexuales. Suele ser en las parejas más jóvenes donde observamos que los hombres se permiten aceptar las caricias y acceso al ano, disfrutándolas y sin cuestionarse su orientación sexual por ello. Y es que este es uno de los asuntos que con más frecuencia pueden suscitar el fantasma de la homosexualidad en varones sujetos a una educación machista tradicional. Es el machismo lo que puede suponer la autolimitación, el ponerse freno, evitando el juego con el propio ano por la inseguridad que genera.
El ano y la próstata son áreas sensibles, como el resto del cuerpo, y enriquecemos nuestro universo de placer si nos permitimos integrarlo en lugar de poner límites y excluir capacidades de disfrute. Buena parte de lo comentado cuando hablamos de la preparación para el sexo anal es útil para iniciarse en el juego con las caricias en la próstata, disponer de lubricante y concederse el tiempo que se desee.
28.6.08
Punto G
Se dice que la estimulación del punto G (a través de la pared frontal de la vagina) propicia un orgasmo más vigoroso y satisfactorio, y es posiblemente la causa de la eyaculación femenina. Tal estimulación requiere un empuje en cierto modo opuesto al que se necesita para lograr la máxima excitación clitorial con el pene.?xml:namespace>
Muchos libros sobre sexo aconsejan a las parejas incapaces de lograr el orgasmo femenino el considerar la estimulación del punto G como técnica sexual.
Un creciente número de expertos cree que la razón por la que la estimulación de esta área provoca un orgasmo «hacia fuera» e incluso la eyaculación femenina es que el punto G ha evolucionado a un "punto disparador" del parto. La cabeza del feto empuja este punto durante el parto, lo que parece disparar la última fase de empuje. Esto se traduce, durante la estimulación sexual normal, en una contracción más significativa de la vagina.
El punto G puede no ser solamente un punto discreto. De hecho, algunos científicos como Natalie Angier defienden que se trata del conjunto de profundos nervios del clítoris cuando pasan a través de los tejidos para conectar con la columna vertebral. El clítoris tiene profundas raíces y puede cambiar de tamaño y ligeramente de posición a medida que los niveles hormonales cambian en las diferentes etapas de la vida de una mujer.
Un pene curvado hacia arriba tiene la habilidad natural de ejercer mayor presión sobre la pared frontal de la vagina. Si un pene no se curva hacia arriba, entonces pueden ser necesarias diferentes posiciones sexuales. Por ejemplo, un hombre cuyo pene se curve hacia abajo puede hallar que la penetración posterior es más adecuada para estimular el punto G dado que la curva presionará la pared frontal.
La estimulación del punto G mediante el uso de un dedo o la lengua es posible gracias a la presión combinada de empujar el clítoris hacia abajo mientras se arquea la lengua o el dedo hacia arriba en un movimiento de llamada. El dedo o la lengua debe estar entre 2,5 y 7,5 centímetros dentro de la vagina para que de resultado. Sin embargo, cada mujer puede necesitar una forma diferente de estimulación.
Se piensa que la estimulación del punto G es más intensa en las mujeres mayores de treinta años, porque los cambios en la estructura de los tejidos del interior de la vagina permite un acceso más fácil a dicho punto. Algunas mujeres creen por esta razón que en la treintena alcanza su cúspide sexual.
¿Que es el punto G masculino? No es ni más ni menos que la próstata. La próstata es un órgano glandular, de tamaño similar al de una nuez, que se encuentra debajo de la vejiga y delante del recto. La función de la próstata es producir y segregar un líquido por el cual salen los espermatozoides.Habrán oído muchas veces que cuando el proctólogo realiza un examen rectal y palpa la próstata con el dedo se producen eyaculaciones espontáneas. Este hecho a veces no contado, ya que a los hombres les produce mucha verguenza, es absolutamente normal. Eso es un acto médico, pero es una estimulación directa del punto G masculino.
Orgasmo femenino

Mujeres: problemas para alcanzar el orgasmo
¿Qué es el orgasmo?
El orgasmo es la culminación del placer sexual. Es una explosión de sensaciones muy placenteras, así como la liberación de la tensión acumulada durante la práctica sexual que se esté realizando. Su duración es muy variable entre personas y en la misma persona y depende de la excitación del momento.
¿Pueden las mujeres tener fácilmente un orgasmo?
Existen, paradójicamente, dos ideas populares muy extendidas en relación a las mujeres y su posibilidad de alcanzar el orgasmo. Por una parte, y durante mucho tiempo, se ha considerado que el hombre podía tener un orgasmo mucho más fácilmente que una mujer, y que en muchos casos las mujeres eran anorgásmicas (sin orgasmos).
Sin embargo, últimamente los libros, las películas y, sobre todo, las revistas para mujeres y adolescentes pintan un panorama muy diferente en el que las mujeres de hoy son apasionadas, deseosas y orgásmicas sin ningún esfuerzo. Así que para las mujeres que no son todas estas cosas, que son la gran mayoría, este tipo de retrato de los medios es, en el mejor de los casos, inútil, y en el peor, doloroso y perjudicial. En realidad, las adolescentes y las chicas de veintitantos de hoy día tienden a creer que les pasa algo, o incluso que son frígidas, si no pueden llegar al clímax cuando lo desean. Pero no es así. De hecho, la mayoría son completamente normales.
El problema durante muchos años ha sido el desconocimiento de la sexualidad femenina por los especialistas y por las propias mujeres, que culturalmente no habían sido educadas en el placer propio y en la autoexploración de su cuerpo. Conforme se ha avanzado en las investigaciones sexológicas y en la emancipación del género femenino, hemos asistido en unas pocas generaciones a una evolución desde la negación de su sexualidad a la exaltación y a la multiorgasmia.
Los resultados de diferentes encuestas han destapado la vida sexual de las mujeres. Así que ahora sabemos que prácticamente todas ellas pueden llegar al clímax y, de hecho, tener múltiples orgasmos si las circunstancias de su vida son adecuadas. Y estas circunstancias incluyen, por ejemplo, tener una pareja afectuosa y comprensiva que esté informada sobre el sexo y que utilice esa información para ayudar a la mujer a relajarse y llegar al orgasmo.
¿Cómo alcanzan las mujeres el orgasmo?
El orgasmo es una respuesta mucho más automática para el hombre que para la mujer. Parece que el instinto sexual masculino no va necesariamente unido a los sentimientos de amor y romanticismo. Por el contrario, mujeres de todas las edades piensan que su confianza y competencia sexual surgen en un clima de aprecio y profundo cariño.
Por supuesto, hoy en día hay chicas jóvenes que comienzan a practicar el sexo sin compromisos ni complicaciones, tal y como lo hacen los chicos, pero son una minoría. Muchas chicas jóvenes están preocupadas por su falta de capacidad para llegar al clímax. Sin embargo el hecho es que, a diferencia de los hombres, la mayoría de las mujeres tienen que aprender a alcanzar el orgasmo.
Ciertas investigaciones muestran que la mayoría de las chicas jóvenes no son capaces de llegar al clímax hasta que ha pasado un tiempo considerable desde que comienzan la actividad sexual. Además, cuando llegan al orgasmo por primera vez, lo hacen de distintas formas. En una encuesta realizada se descubrió que:
- El 47% llegó al orgasmo por primera vez con la masturbación
- El 32% con una relación sexual
- El 20% con caricias
- El 1% durmiendo.
Durante mucho tiempo se ha diferenciado dos tipo de orgasmos en la mujer, el que se alcanza por estimulación del clítoris y el que se alcanza por estimulación vaginal.
Los expertos ya no piensan así. Y, en la actualidad, muchos expertos en sexo y muchas mujeres normales afirman que realmente no distinguen entre un orgasmo vaginal y uno clitoriano.
La mayoría de las mujeres necesitan una estimulación clitoriana para llegar al orgasmo, lo que es aplicable ya estén realizando juegos amorosos o teniendo una relación sexual. En una investigación americana más del 90% de las mujeres participantes eran capaces de tener un orgasmo por estimulación del clítoris.
Por otra parte, muchas mujeres creen que pueden llegar al orgasmo mediante la relación sexual sin estimulación manual del clítoris y afirman que es la misma vagina la que provoca el orgasmo. Sin embargo, muchos expertos en sexo consideran que, durante la relación, el clítoris se estimula de alguna forma al ser empujado o frotado por el torso del pene.
Algunas mujeres sienten un tipo particular de orgasmo cuando se estimula una parte de la pared vaginal delantera (denominada punto G), afirmando incluso que tienen cierta eyaculación. Por tanto, estamos ante la posibilidad de que la mujer pueda tener tres tipos de orgasmos: el orgasmo por frotamiento vaginal, el que se origina en el clítoris y el de estimulación del punto G.
Realmente no importa si existen o no distintos tipos de orgasmos. Lo importante es que la mujer debería tener orgasmos buenos y seguros cuando los desee y que los debería disfrutar al máximo.
¿Cómo conseguir el orgasmo, si tiene problemas?
En la actualidad, la mayoría de los sexólogos creen que si una mujer no puede llegar al clímax (o le cuesta trabajo conseguirlo), es conveniente comenzar a practicar en solitario.
Esto puede parecer obvio, pero muchas mujeres, incluso hoy en día, se siente muy reprimidas con la masturbación y no pueden evitar sentir que es algo que no deben hacer. Pero la realidad es que la masturbación ayuda a saber exactamente qué presiones y ritmos son necesarios para llegar al orgasmo. En especial, la mujer ha de explorar su propio cuerpo para descubrir con exactitud cómo estimular el clítoris.
Sin embargo, es importante que si utiliza la masturbación como ayuda para aprender sobre el orgasmo, siempre debe hacerlo cuando esté en un sitio acogedor, cómoda, relajada y, sobre todo, sola y sin posibilidades de que la molesten. Aprender a amar su propio cuerpo debería ser una experiencia deliciosa.
Una vez que haya aprendido cómo llegar al clímax fácilmente, puede enseñarle a su pareja exactamente lo que necesita para conseguirlo.
Por supuesto, esto puede resultar embarazoso al principio, pero es importante que aprenda a expresar sus sentimientos y también a comunicar cómo le gusta que toquen su cuerpo. Cuando no encuentre las palabras, utilice las caricias. Pero intente también crear un vocabulario que sea fácil de utilizar con su pareja. La vida sexual de muchas parejas falla sencillamente porque no tienen el lenguaje adecuado.
Dicho sea de paso, para algunas mujeres resulta mucho más fácil llegar al orgasmo con la ayuda de un vibrador. Pero para muchas no es fácil encontrar la oportunidad de adquirir uno. Para ello deberían dirigirse a una tienda especializada, sola, en compañía de su pareja o de una amiga íntima, y si no quiere ir a una tienda de este tipo o no existe una cerca de donde reside, puede comprar uno por correo o por Internet.
Algunas consideraciones sobre el orgasmo femenino
A muchas mujeres, igual que a muchos hombres, les gustaría poder alcanzar un orgasmo simultáneo con su pareja.
Pero, en realidad, el orgasmo simultáneo no es muy frecuente. Diversas encuestas han descubierto que la mayoría de las parejas en muy pocas ocasiones llegan al orgasmo exactamente al mismo tiempo. Sin embargo, cuando sucede es algo realmente agradable. Se puede conseguir si el hombre tiene un buen control de su propio orgasmo y si tiene habilidad para utilizar los dedos durante la relación para que la mujer llegue al orgasmo justo en el mismo momento que él.
Con respecto a los orgasmos múltiples, hasta hace pocos años los especialistas creían que sólo una pequeña minoría de mujeres podían tener orgasmos múltiples. Pero las investigaciones más recientes señalan que la mayoría de las mujeres pueden tener una serie de orgasmos, uno detrás de otro, si se encuentran relajadas y a gusto durante la relación y si su pareja está dispuesta a estimularlas para tener más y más orgasmos.
Es frecuente que la capacidad de tener orgasmos múltiples aumente con la edad, conforme la mujer va aumentando el conocimiento de su cuerpo y tiene mayor confianza en sus relaciones sexuales.
Pueden existir problemas para alcanzar el orgasmo en la mediana edad, en la época de la menopausia. Muchas de estas dificultades se producen por todos los cambios hormonales que está sufriendo el cuerpo. Y es muy frecuente que a las mujeres deje de gustarles el sexo temporalmente sólo porque se vuelve incómodo por falta de lubricación vaginal. Hoy en día existen todo tipo de formas de remediarlo, por ejemplo buenos lubricantes sin receta, que pueden conseguirse en establecimientos sanitarios o incluso en supermercados.
También es importante señalar que en la mayoría de las mujeres, la capacidad para llegar al orgasmo varía según la parte del ciclo menstrual en la que se encuentran. Es bastante frecuente que una mujer se sienta especialmente orgásmica en medio del ciclo. Pero algunas mujeres se sienten especialmente excitadas justo antes del período, mientras que para otras es mucho más difícil llegar al orgasmo en otros días del mes. Esto es normal.
Ideas para el hombre que quiere ayudar a su mujer a alcanzar el orgasmo
- El romanticismo, el cariño y un buen ambiente excitan a las mujeres en las primeras fases de una relación sexual tanto como sus caricias .No tenga prisa.
- Hable durante la relación sexual, dígale cosas bonitas.
- No hay que olvidar que la mayoría de las mujeres necesitan una estimulación del clítoris. Ésta es la parte que se hubiera convertido en un pene si se hubieran desarrollado como hombres y es tan importante para las mujeres como el pene para un hombre.
- Acaríciele los pechos; algunas mujeres aprenden a llegar al orgasmo sólo con caricias en los pechos.
- Practique el sexo oral, si le es posible. A la mayoría de las mujeres les encanta y algunas afirman que no pueden llegar al orgasmo a menos que un hombre se lo haga.
- No sea orgulloso y pídale que le muestre lo que quiere. Sea concesivo.
- Tenga relaciones sexuales en las que le anime a ella a tomar la iniciativa y a decidir lo que van a hacer.
- Si llega al orgasmo antes que ella, intente reunir energías para besarla y estimularla de forma que ella también lo consiga.
Sin embargo, si sigue sin tener ningún orgasmo o todavía tiene enormes dificultades para conseguirlo, ha llegado el momento de buscar ayuda efectiva.
Puede acudir a un centro de información sexológica, y si no existe ninguno cerca de su residencia, acercarse a una ciudad mayor o incluso solicitar el asesoramiento de su médico de familia, o del psicólogo del centro de salud.
Una de las primeras cuestiones que habrá que aclarar es descartar cualquier causa orgánica que estuviera imposibilitando el disfrute de las relaciones sexuales de forma plena y a partir de ahí, plantearse una terapia psicológica.
Christine Webber , psicoterapeuta, Dr. David Delvin , médico general.
26.6.08
Conoce tu clítoris, es parte de tu cuerpo
Zonas erógenas
Son aquellas zonas del cuerpo femenino que poseen la capacidad de estimular el deseo cuando son tocadas por los labios, las manos o genitales del varón.
CUALES SON Y COMO ESTIMULARLAS.
En general, las mujeres reaccionan de formas distintas a los estímulos sexuales. Existen diversas zonas sensibles en el cuerpo y cada mujer presenta diversas sensaciones cuando dichas zonas son estimuladas. Para hacer el amor, lo fundamental es una buena comunicación, con lo que se eliminan los temores, las ansiedades y se da rienda suelta al gozo y al placer. Es necesario que la mujer se comunique con su pareja de tal forma que pueda orientar la estimulación hacia las zonas de su cuerpo que mayor placer le dan.
Para lograr los mejores resultados, se debe buscar el ambiente más adecuado posible, eviten estar en lugares donde puedan ser vistos por otras personas, busquen un lugar donde ambos se sientan cómodos. El tiempo es un factor fundamental, hacer el amor no puede ser una carrera con el simple objetivo de hacerlo. Debe ser un momento de intimidad y tranquilidad para la pareja, donde exista un ambiente adecuado para la comunicación, las caricias y las fantasías.
A continuación presentamos una breve guía de las principales zonas erógenas en la mujer:
El cabello
Al jugar con el cabello de tu pareja se pueden producir diversas sensaciones de placer. Empieza deslizando suavemente los dedos entre su cabello, aplicando diversos niveles de presión sobre la cabeza de tu pareja.
El pensamiento
Las fantasías por sí mismas pueden producir el orgasmo en algunas mujeres. Para generar pensamientos eróticos, tu pareja debe decirte qué zonas le gustaría que sean tocadas, acariciadas y besadas. De esa forma, a través de sus deseos y sus gestos puedes saber si estás en el 'camino correcto'.
Otra forma de estimular tu pareja es diciéndole lo bien que se ve, su agradable olor y lo bien que te sientes al acariciarla.
Los oídos
Los oídos tienen una serie de terminaciones nerviosas dentro y alrededor del mismo. Esas terminaciones nerviosas hacen que los oídos sean altamente sensibles. Para una adecuada estimulación es recomendable que le hagas a tu pareja un suave masaje con las yemas de los dedos, alternando con suaves caricias con los labios y la lengua.
La estimulación de la parte trasera de los oídos es especialmente agradable y puede ser combinada con ligeros soplidos y respiración en dicha zona.
La boca
Los labios son una de las zonas más sensibles del cuerpo, en particular el labio superior y la piel que se encuentra entre el labio y la nariz. Acércate lenta y delicadamente. Es recomendable ir besando alternadamente el labio superior y luego el inferior. Al mismo tiempo humedece toda esta área, desplazando la lengua alrededor de toda esa zona.
Un juego divertido y estimulante es el de rozar suavemente la punta de la lengua con la punta de la lengua de tu pareja.
El cuello
La mayor parte de la tensión y el stress se acumulan en la zona del cuello. Un masaje es especialmente relajante y estimulante. Logra liberar tensiones y mejora el estado de ánimo para un contacto íntimo con la pareja.
En la parte trasera del cuello hay finos vellos que al ser tocados delicadamente, o tal vez con soplar un poco de aire en ellos se puede producir una sensación muy agradable.
La espalda
En la espalda se encuentra una alta concentración de terminaciones nerviosas. Desliza suavemente las uñas a lo largo de la espalda de tu pareja., con movimientos lentos y delicados. Acariciar la espalda de tu pareja con una pluma puede ser muy excitante también.
La zona superior de los glúteos es una de las más sensibles. Hazle a tu pareja un masaje justo ahí, y verás cómo la tensión en su espalda se disipará, permitiendo que más sangre fluya libremente hacia sus órganos sexuales.
Cúbrete con aceite para masajes, y deslízate sobre ella (echada boca abajo), hasta estar completamente echado encima de ella. Acaricia su espalda con tu barriga Luego gira hasta que estén espalda con espalda, siempre tú sobre ella. Deslízate de tal modo que tus glúteos estén en contacto con los de ella, luego continúa hasta que esté sobre la curva de su espalda. Muévete suavemente en un masaje de piel contra piel.
Los senos
Advertencia: No vayas directo a sus pezones. Presta atención a la zona de los costados de los senos y entre ellos. Usa las palmas de tus manos para hacer movimientos circulares sobre sus senos.
Practica: Coloca una uva entre tus dientes y muévela con la lengua. Cuando puedas hacerlo sin romper la cáscara, quiere decir que ya sabes cuál es la cantidad exacta de presión que debes ejercer sobre sus pezones para causarle el mayor placer.
Puedes probar con deslizar un cubo de hielo sobre sus pezones, luego soplar y besarlos.
El estómago
Empieza por sus costillas creando una sensación de electricidad estática al colocar tu mano un centímetro por encima de su estómago, sin tocar su piel. Ella sentirá el calor de tu piel. Cuando ella menos lo espere, desliza tus dedos por su estómago.
Cuando cierre los ojos concéntrate en la parte inferior de su abdomen y acaríciala con la punta de un pincel o brocha de maquillaje en lugares inesperados. Una de las formas más fáciles de excitar a tu pareja es sensibilizándola con una combinación de caricias que se alejen lo más posible de la rutina.
Los glúteos
Siempre que hagas comentarios agradables acerca de su trasero mientras juegas con él, considéralo una zona certera para el preámbulo a hacer el amor. Cuando ejerces presión en el trasero de tu pareja estás empujando su área pélvica hacia delante, lo que ejerce placentera presión en su pelvis.
Puedes darle suaves palmadas, a un ritmo acelerado con las palmas o costados de tus manos. También puedes practicar otro tipo de estímulo erótico como mordisquear sus glúteos, lo que quiere decir acariciarlos con los dientes, no romperle la piel.
La ingle
Con la palma de tu mano presiona toda su zona genital, alterando tu ritmo y presión. Luego imagínate un reloj: Con su clítoris a las 12, coloca tus dedos a las 4 y a las 8, donde se encuentran nódulos nerviosos muy sensibles. Acaríciala con movimientos circulares y lentos.
Gradualmente estimúlala más directamente a ambos lados del clítoris. Luego desliza tu lengua de las 6 a las 12, pasando por encima del clítoris. Luego coloca tus labios alrededor del clítoris y disfrútalo.
El perineo
Todo lo original es excitante. La zona entre el ano y la vagina (el perineo) es normalmente territorio inexplorado, por lo que aventurarse hacia ahí es tan excitante. Además, el perineo está lleno de terminaciones nerviosas, ya que es de la misma piel que los labios vaginales. Aquí puedes acariciarla suavemente de arriba abajo.
El Punto G
No te apresures a penetrarla con tus dedos. Sólo si el acceso resulta fácil, coloca tu dedo dentro de su vagina con la palma de tu mano hacia arriba y muévelo como lo harías si estuvieras llamando a alguien con el dedo para que se acerque. Así estarás acariciando la parte interior de su vagina.
Esta zona, conocida como el Punto Grafenberg o Punto G, comienza a ponerse rugosa, a hincharse y palpitar. Eso significa que le gusta lo que estás haciendo
La parte interior de los muslos
Piensa en el interior de sus muslos como el pasadizo a sus órganos sexuales. Al masajear la parte interior de sus muslos los labios vaginales se mueven, lo que a su vez estimula su clítoris.
Su excitación aumenta con la expectativa, así que excítala, después aléjate un momento. Utiliza objetos inusuales, como ponerte un guante de piel, o prueba colocar un vibrador entre sus muslos para acelerar su pulso.
Los pies y dedos de los pies están llenos de terminaciones nerviosas, lo que los convierte en una de las zonas más sensibles de su cuerpo. Desliza una prenda de seda entre sus dedos y por sus pies.
Vierte miel sobre sus pies de modo que le haga cosquillas entre los dedos, luego lámela moviendo la lengua para arriba, para abajo, y de costado.