EROTICAMENTE FEMENINA

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15.1.15

Infidelidad Sí o no

Imagen extraída de blog eros del País
Segun un artículo en Eros, blog erótico del diario el País, titulado "el negocio de la infidelidad". La infidelidad se dispara en enero. La directora de la página de contactos ocasionales  miaffaire.com es quien advierte de esta tendencia en alza. 

Esto nos trae a la palestra la discusión bizantina si infidelidad si o no?. 
También podemos debatir sobre la insatisfacción personal y la caducidad de las relaciones. 
Pero más profundo aún puede ser nuestro análisis y podemos llegar a plantearnos una hipótesis: 
Es nuestra sociedad hipocrita hasta en sus relaciones más intimas?
Yo estoy convencida que este patrón esta cambiando, evidentemente manejo otras estadisticas,  dado que el nicho en el que desempeño mi trabajo como community manager , es el ambiente liberal www.swingersstyle.es  y navego por páginas de contacto como Ok Swingers y no miaffaire.

Desde mi experiencia, puedo comprobar que  mucha gente se decanta por descubrir el ambiente liberal. No solo por cumplir sus fantasías sexuales, sino por establecer relaciones abiertas,  o renovadas y  más sinceras consigo mismo,  y por ende en sus relaciones personales.

Si quieres saber más sobre el mundo liberal o el mundo swinger:



26.5.13

¿El amor y el sexo van de la mano?



Siempre ha existido esa idea romántica de que el amor está fuertemente ligado al sexo y, para la mayoría de las sociedades, que el sexo debe desarrollarse dentro de un matrimonio monogámico. 
La historia, la tradición y muchos otros factores nos han infundido esta idea y en muchos casos, no funciona más que como un tabú. Pasar toda una vida con la misma persona puede sonar aburrido para muchos, pero lo cierto es que aunque en realidad, para tener sexo no se necesita de amor (y ni siquiera de otra persona), la ciencia ha demostrado que existe una enorme conexión cerebral entre el sexo y el amor. 

La neuroendocrinóloga C. Sue Carter comenzó sus estudios en 1990, en un grupo de ratones que se caracterizan por una unión sexual monogámica, la cual dura toda sus vidas. La doctora Carter, sospechando que este extraño comportamiento en animales estaría fuertemente relacionado con cuestiones químicas, supuso que podía tener mucho que ver con un compuesto llamado oxitocina. Con sus estudios, pudo determinar que la oxitocina, de cierto modo, es la sustancia neuroquímica "del amor", la cual participa fuertemente en la relación madre-hijo, el enamoramiento y además, a las relaciones sexuales. En 1998, Carter descubrió que la dopamina y la oxitocina trabajan en conjunto durante las relaciones sexuales. Este importante descubrimiento significa que las sensaciones de amor profundo y de unión, que por ejemplo caracterizan la protección de una madre hacia sus hijos, trabajan de la misma manera que el placer y la satisfacción sexual. 
Así, el sentimiento de amor y la sensación del placer sexual se unifican perfectamente. Interesante y divertido, ¿no te parece? ¿Ya conocías alguno de estos descubrimientos? Sin dudas han sido muy importantes para la humanidad y aún quedan muchas cosas por descubrir. Hay quienes señalan que aún hay determinados aspectos del sexo que la ciencia aún no pudo y que jamás podrá explicar, ¿qué opinas al respecto? 

Artículo extraído de ojo científico

De interés:

3.1.13

QUE ENTENDEMOS POR FOLLAR?


Pienso, siento: follar no es un ejercicio, es la consecuencia de una causa. Un estímulo respuesta de nuestro sistema hormonal, de nuestra mente. Nuestro cerebro primitivo, nuestro instinto animal. Presa y cazador no!..ni estrategias de macho dominante de la manada...
La inteligencia es lo que nos diferencia de los aninales. El cerebro es el mejor órgano para follar.

Dulce y pícara afrodita

Las mujeres NO tenemos inteligencia emocional.

 Discrepaba hace muy poco sobre esta misma afirmación. Pero analizando conductas de ambos sexos, me atrevo a confirmar este cambio radical de pensamiento. 
Ellos son cazadores, no han evolucionado en ese aspecto, en su forma de cortejo. Ellos necesitan ser quienes llevan las riendas. Esto me lo decía mi madre y pensaba que estaba descontextualizada de los avances en materia afectiva. 
Dominantes, les gusta marcar territorialidad. Los menos machistas, los progres....te dicen que a ellos les encantan las mujeres extrovertidas.....pero no es cierto, ellos necesitan experimentar el deseo primitivo. En criollo: cuanto más calientes, más obedientes. 
Por otro lado estamos nosotras....Las listas que van de tontas y las tontas que van de listas. Creemos conocer ese simple mecanismo primitivo del cerebro masculino y lejos estamos de la realidad. Principalmente porque aún no nos conocemos a nosotras mismas.  

Las más modernas: las tontas que van de listas. Niegan que buscan al príncipe azul de los cuentos.....

En realidad esa negación es por la certeza de saber que NUNCA vendrá a buscarnos ningún caballero montado en un corsario, en segundo lugar porque nuestro querido sexo opuesto, no mueve el culo, prefiriendo ver una revista de tías en bolas y tocarse las bolas en el sofa y evitar así la fatiga de cabalgar. En tercer lugar porque corren el riesgo de encontrarse con las listas que van de tontas, que al verlos hacer el ridículo en un caballo en lugar de un audi y con el corazón en la mano, en lugar de un brillante, lo mandan a hacer puñeta......

16.11.12

POLIAMOR. ¿PORQUE NO?



Poliamor es un neologismo que significa tener más de una relación íntima, amorosa, sexual y duradera de manera simultánea con varias personas, con el pleno consentimiento y conocimiento de todos los amores involucrados. 
 El individuo que se considera a sí mismo emocionalmente capaz de tales relaciones, se define a sí mismo como poliamoroso, también llamado poli. El concepto está bien definido "individuo emocionalmente".... 

Nueva serie del canal cosmopolitan, Threesome, relata las vivencias de 3 jóvenes Londinenses que viven bajo una relación triangular, en la que conciben una hija, pasando a formar una familia poliamorosa. Una comedia orientada a un público 30 añero. Pero el Poliamor, no es un término actual

 Historia del término Poliamor es una palabra híbrida: del griego poli, muchos y del latín amor. Ha sido acuñada separadamente por varias personas: Morning Glory , en su artículo “A bouquet of Lovers” (1990) alienta la popularización del término, y Jennifer Wesp, quien creó un grupo de noticias en la red en 1992 alt.polyamory. Sin embargo, el término aparece ocasionalmente desde los años 1960, y aún fuera de la cultura poliamorosa en infinidad de relaciones anteriores al surgimiento del término; por ejemplo, en los años 1920 con William Moulton Marston, así como en la tradición de muchas etnias y culturas que aún prevalecen. 
Extraído de Wikipedia 

 Lo que sí está claro es que las relaciones poliamorosas o familias poliamorosas, están saliendo del armario. Todo lo que represente amor, compromiso afectivo y eliminar cadenas. Bienvenido sea!. Además entre más personas, más fácil resultará la economía doméstica en tiempos de crisis ;)

Más en poliamor si o no

15.10.12

Decálogo sexual


FESS - Federación Española de Sociedades de Sexología 
 La FESS presentó el siguiente Decálogo Sexual durante el X Congreso Español de Sexología celebrado en León del 17 al 20 de abril. 
Este documento tiene el deseo y la motivación de garantizar los derechos sexuales promulgados en la declaración del Congreso de Sexología de Valencia de 1997, así como promover la declaración del Congreso de Montreal 2005 sobre Salud Sexual para el Milenio. 

  • Decálogo de sexualidad y ciclo vital Los seres humanos a lo largo de toda la vida tenemos derecho a que nuestra salud sexual sea reconocida, promovida y asegurada. 
  • Tenemos derecho a lo largo de todo el ciclo vital a una educación sexual adecuada a nuestra edad, que favorezca el desarrollo de recursos y estrategias que posibiliten nuestro placer sexual como un componente de nuestro bienestar personal y relacional. 
  •  Debemos sensibilizarnos, acorde con nuestra edad, con los temas relacionados con la violencia, el abuso y las agresiones sexuales para, si fuera el caso, denunciar a los agresores/as de nuestro entorno y actuar en defensa de las víctimas. 
  •  La edad no debe ser un condicionante para que todos respetemos y toleremos la variabilidad sexual y sus diferentes expresiones y manifestaciones. 
  • Cualquier momento en la vida es bueno, y nunca es tarde, para modificar actitudes negativas, prejuicios, miedos y mitos que puedan conllevar a una vivencia negativa de nuestra sexualidad o la de quienes nos rodean. 
  • Es nuestra responsabilidad adquirir conocimientos básicos sobre la sexualidad humana a lo largo del ciclo vital, y de esta forma conocer los cambios emocionales, fisiológicos y conductuales que suceden en las diversas etapas de la vida; de esta forma podremos adaptarnos de forma positiva a nuestra sexualidad y a la de nuestra pareja. 
  • No hay excusas para las conductas sexistas en las relaciones humanas. La salud sexual promueve la igualdad sexual entre los seres humanos. 
  • Nuestras actitudes y comportamientos a lo largo de nuestra vida deben respetar las distintas formas y derechos de expresión de la sexualidad humana. 
  • Sea cual sea nuestra edad, y condición física y psicológica, debemos valorar la importancia del placer como un componente fundamental de la salud, el bienestar y la calidad de vida. 
  • Debemos asumir las pérdidas afectivas y de pareja como forma natural de la convivencia, sin que ello nos lleve a conductas desajustadas o violentas.

4.9.12

Palabras de Santiago Gamboa, escritor colombiano

Una revista británica ha realizado una encuesta entre hombres, dividiéndolos en tres grupos de edades. Sus preferencias sobre probables parejas fue aplastante: la mayoría eligieron mujeres entre 45 a 60 años. 
Casi todos coinciden en que son más inteligentes y más sexys. Pero la autentica respuesta la da un escritor sudamericano de 43 años, Santiago Gamboa ... espero disfruten la lectura. 

13.8.11

Nosotras tenemos que ser super woman!! y al final somos demasiada mujer para un solo hombre

Chiste femenino

CINCO REGLAS PARA QUE UNA MUJER SEA FELIZ!
1) Es importante tener a un hombre que le guste estar contigo!
2) Es importante tener a un hombre que te haga reír!
3) Es importante tener a un hombre EN EL QUE CONFIES y NO TE MIENTA!
4) Es importante tener a un hombre que sea bueno en la cama!
5) Es MUY, MUY, MUY importante que esos cuatro hombres no se conozcan!!!!!!

24.4.11

CAMBIO MARIDO SOSO POR VIBRADOR DE PERLAS

Este título lo pueden encontar en la red publicitando un vibrador. Una técnica publicitaria brillante, reflejo de una triste realidad. Con tanto gilipollas sueltos, los vibradores han dejado de ser un tabú para miles de mujeres. Las reuniones de tupper sex son un boom y los sex shop, un territorio exclusivo de los hombres durante décadas, están siendo visitados por féminas de todas las edades. Los chistes feministas han pasado de moda, para convertirse en una relidad en aumento.

Pros y contra de un vibrador:
* En la presencia de un vibrador no tienes que ponerte guapa
* En la presencia de un vibrador da igual si se te ven los michelines
* En la presencia de un vibrador no hace falta depilarte
* En la presencia de un vibrador no tienes porqué fingir orgasmos
* Con un vibrador tienes un orgasmo garantizado
* Con un vibrador no tienes que aguantar a un capullo que no sabe que hacer después del coito

Eso sí:
* Un vibrador no te va a abrazar fuerte, como a ti te gusta
* Un vibrador no te va a decir ¡Tía, cómo me pones!
* Un vibrador no te va a cubrir entera de besos
* Un vibrador no te va a confesar en voz baja 'te quiero'
LA PENA ES QUE MUCHOS HOMBRES NI SIQUIERA FUNCIONAN EN ESTOS ÚLTIMOS ITEMS








Hombres, cambiar las tácticas de seducción que se os ve el plumero...Las mujeres nos hemos superado en la últimas décadas: ejecutivas, empresarias, hasta presidentas....evidentemente también hemos cambiado en la cama y no nos conformamos con polvos sosos y argumentos mediocres

9.1.09

La industria pornográfica también quiere su plan de rescate ante la crisis

Después de los bancos y las empresas automotrices, ahora también la industria pornográfica estadounidense quiere obtener ayuda financiera del Estado para afrontar la crisis en la que derivó el estallido de la burbuja inmobiliaria en el país del norte. "Es hora de que el Congreso rejuvenezca el apetito sexual de América", afirman, pues "en medio de esta miseria económica y con la gente perdiendo todo ese dinero, el sexo es en la última cosa en la que se piensa, lo cual es muy poco saludable", sostienen.

31.8.08

Los españoles se gastan 50 millones de euros cada día en prostitución

Madrid, 31 ago (EFE).- Los españoles se gastan 50 millones de euros cada día en prostitución, sobre todo en Andalucía, la Comunidad Valenciana y Madrid, las comunidades autónomas en las que, debido a su mayor población en general, también hay un mayor número de meretrices.

Aunque cifras no oficiales apuntan que en España existen unas 300.000 personas dedicándose a la prostitución, expertos que comparecieron en la ponencia constituida en el Congreso de los Diputados contabilizaron poco más de 100.000.

Según diversos estudios consultados por Efe, el seis por ciento de la población española es usuaria habitual de prostitución.

De acuerdo con datos de la asociación de propietarios de clubes de alterne, el negocio de la prostitución mueve en España 18.000 millones de euros al año, pero también los medios de comunicación obtienen millonarios beneficios gracias a la inserción de publicidad de "contactos".

La Guardia Civil efectúa inspecciones periódicamente en los clubes de alterne, gracias a lo cual existe un "censo" bastante fiable del número de prostitutas que ejerce en estos locales y que supera las 96.000.

Sin embargo, las cifras son muy aproximadas en el caso de las mujeres que practican la prostitución en la calle -unas 6.000- y no hay ningún dato en cuanto a las que trabajan en pisos.

Andalucía es la autonomía con un mayor número de mujeres ejerciendo el considerado como "el oficio más antiguo del mundo", tanto en clubes de alterne como en la calle, con unas 18.200, seguida de la Comunidad Valenciana, con 14.200, y Madrid, con casi 13.800.

Curiosamente, la siguiente comunidad con más prostitutas es Castilla-La Mancha, lo que un estudio atribuye a su cercanía con Madrid.

Menor número de meretrices hay, en cambio, en Navarra, con 700, además de País Vasco, con 1.300, y Extremadura, con cerca de 1.400.

Aunque existen grandes diferencias entre las cifras comprobadas en distintas comunidades autónomas, algo más del 50 por ciento de ellas son de origen latinoamericano.

Según la ponencia constituida en el Congreso de los Diputados para estudiar la prostitución en España, se trata del segundo negocio mundial más lucrativo, tras el tráfico de armas y por delante del narcotráfico.

Y es que el negocio de la prostitución reporta anualmente unas ganancias de entre 5 y 7 billones de dólares y moviliza unos cuatro millones de personas en todo el mundo.

Un estudio general abarca las distintas modalidades de prostitución, como la que se ejerce en la calle o en los clubes de alterne, tanto los considerados como "hipermercados del sexo como los pequeños locales cercanos a los pueblos.

Incluso en estos últimos se ha detectado un reciente fenómeno consistente en que, en ocasiones, mujeres latinoamericanas o de Europa del Este, que hablan idiomas y que han viajado, acaban casándose con hombres residentes en pueblos que tienen una problemática de despoblamiento, envejecimiento y masculinización.

Sin embargo, estas situaciones ocurren únicamente en ámbitos muy locales, que difieren mucho de lo que se puede dar en las grandes ciudades o en los "hipermercados del sexo".

Con respecto a la prostitución de calle, no tiene nada que ver la realidad que presentan Madrid o Barcelona, muy condicionada por las ordenanzas municipales de turno, como la que puede estar pasando en ciudades como Murcia, Almería, Granada o Córdoba, según los estudios efectuados.

Jóvenes sin estudios y mujeres, esa es la "ficha técnica" de las prostitutas en España, la mayor parte extranjeras, muchas de ellas en situación ilegal en España.

En los últimos años ha disminuido considerablemente la prostitución en la calle, así como el número de meretrices españolas, ya que en la actualidad casi el 90 por ciento son extranjeras, según datos de la Guardia Civil.

Graves problemas económicos, la imposibilidad de encontrar un trabajo estable por encontrarse en situación irregular, drogas o alcohol son algunas de las causas que empujan a las mujeres a ejercer la prostitución.

Opinión de un internauta en menéame: Si cobrásemos impuestos de esto se acabaría la crisis.

Opinión de dulce afrodita: ¿Quiénes son los mayores puteros?. Generalmente hombres casados y con un buen estatus social y económico, que creen que ir de putas no es sinónimo de infidelidad. Conjunción entre hipocresía y pensamiento popular.

Solo se acabaría la explotación sexual si desapareciera el consumo.....Libertad sexual es la consigna, respeto e inserción social de las meretrices.

25.8.08

El nudismo al desnudo

REPORTAJES
Texto: Laura Caorsi
24/08/2004

Es poco probable toparse con alguien que camine desnudo por un centro urbano, pero tampoco es imposible; bastaría con que una persona se decidiera a hacerlo. Su paseo no tendría más consecuencias que despertar la curiosidad o el pudor ajenos, porque, por muy llamativo que resulte, no es ilegal. Desde 1995, es lícito andar sin ropa por los espacios públicos de España, y este argumento es una bandera que comparten todas las asociaciones naturistas del país. Ese año, con la aprobación del nuevo Código Penal, el escándalo público dejó de existir como delito. «Está claro que el nudismo es plenamente legal en cualquier escenario público y en cualquier situación», explican. «Sólo pueden amenazarnos con el delito de exhibicionismo y provocación sexual, argumentando que hay menores presentes. Pero por el simple hecho de practicar nudismo no hay intención sexual alguna; por lo tanto, no se puede aplicar en este caso», agregan.
Sin embargo, pese al amparo de las leyes, el naturismo continúa relegado a lugares muy concretos –playas señalizadas o complejos turísticos específicos– y, aún hoy, se lo sigue asociando a términos peyorativos como desvergüenza o perversión. El estigma de los nudistas es que son demonizados o, por el contrario, tratados con banalidad.

LA ETIQUETA DEL DESNUDO
Una de las cosas que más le puede molestar a un nudista es la presencia de un mirón. Los naturistas suelen hacer hincapié en que su actividad no tiene nada que ver con el exhibicionismo, con lo cual, la persona que se acerca a husmear sobra. Cuando perciben que alguien los observa con lascivia, comienzan a dar palmas. El aplauso conjunto no es un premio al fisgón, sino una forma pacífica de ponerlo en evidencia y hacerle saber que está de más.

Como todo grupo social, los nudistas se rigen por normas que, incluso, están expresadas en un decálogo. El respeto al medio ambiente y a los demás es un pilar fundamental, y la comprensión hacia quienes no comparten su actividad, también. Destacan que jamás impondrán a otra persona la práctica del naturismo y que sienten inquietud por el ecologismo, la naturaleza y los cambios sociales. Y, para las ocasiones especiales, también tienen ‘etiqueta’. Después de la piel, el mejor vestido para un nudista es una simple toalla, que se utiliza por razones de higiene cuando están sentados a la mesa.

SER TEXTIL O ANDAR EN CUEROS
En el escrito se describe al naturismo como una práctica liberadora. Estar desnudo elimina las diferencias de status marcadas por la ropa que se viste. El estrés disminuye, porque «no hay nada que ocultar» y, al conocer el cuerpo humano normal, se evaporan las «expectativas fantasiosas». La simple desnudez no erotiza, «pero la ropa sí» porque acentúa las diferencias entre los sexos. Para Bacher, «la moda se basa en el sexo de manera arbitraria» y hay casos en que ha sido «dañina». Un buen ejemplo es el corsé. Entre las muchas razones, la tolerancia es la primera. Los nudistas creen en la aceptación del otro tal cual es, sea textil o ande en cueros. Y si el respeto es mutuo, mejor.

MIGUEL ÁNGEL CASADO
NATURISTA
«Todavía hoy te sientes más seguro en grupo»
Miguel Ángel y su señora son naturistas desde 1976. «Llevábamos dos años de casados y nos gustaban los baños de aire y de sol». Y aunque aquello comenzó como una práctica de pareja, creyeron que era mejor estar arropados por un grupo y se sumaron a ADN (Asociación de Desarrollo Naturista). «Cuando todavía vivía el caudillo, el nudismo no sólo era pecado mortal, sino que te metían preso o la gente te arrojaba piedras –recuerda–. Hoy no es así, pero uno se siente más seguro si está con otros».
El matrimonio, de 56 y 51 años, destaca que el naturismo es una práctica familiar donde «es común ver a dos generaciones juntas», pero lamenta que a veces su actividad sea malintepretada. «Alguien que lo vea de fuera podría decir: ‘vaya, ¡qué guarros!’. Sin embargo, a nosotros nos preocupa mucho la higiene. Nos preocupamos por las playas, el cuidado del cuerpo y el lugar donde nos sentamos», sostiene.
«Tengo sentido de la vergüenza. Pero no por estar desnudo –dice–. Veo más exhibicionismo en el típico bañador que marca paquete, y una mini me pone como una moto». Para Miguel, tener algunas partes tapadas «es terrible e insano». El bañador se llena de arena y «para estar haciendo la pantomima de cambiarme a cada rato, mejor me quedo en pelotas». ¿La pareja pierde la líbido por estar siempre desnuda? «Todo lo contrario. La carga erótica es más explosiva. No te lías en la playa, pero en casa te echas dos siestas; una de mañana y otra por la tarde, ja ja».

9.7.08

Sexo a los 50. Un mundo a descubrir.


Con este título me desayuno hoy 9 de julio de 2008 en la portada MSN, me pareció interesante para postear en actualidad, aunque bastante chorrada ;) Pero esto es "estilo y tendencia" según Msn España.

Las sorpresa sexual de los maduros

Espere a escuchar las impresionantes estadísticas que un nuevo estudio revela sobre las aventuras románticas a mediana edad.
Quédese con este dato sorprendente: Según un nuevo estudio, las personas de más de 50 años tienen el doble de posibilidades de tener sexo en la primera cita que los solteros de 20 ó 30 años. ¿Por qué? La mayoría de la gente, según va madurando, se siente más segura de sí misma, menos cohibida y tiene más posibilidades de arriesgarse con alguien nuevo. Y lo que es más, si has sentido que las citas eran un obstáculo algunas veces, te irás haciendo mayor cansado de jugar y reconocerás lo que te gusta de una persona mucho más rápidamente. Lo que significa que el proceso de salir con otras personas puede acelerarse de manera considerable.

Por tanto, ¿qué está alimentando estas citas caldeadas? ¡Simple lujuria! Resulta que el 53% de solteros de más de 50 años considera más importante encontrar una relación llena de pasión que una pareja más adecuada para contraer matrimonio. Existe la idea equivocada de que las personas maduras conciben el sexo de una manera conservadora, pero no debemos olvidar que esta generación surgió de la revolución sexual Noble. Lo cierto es que la mayoría de la gente de mediana edad no busca volver a casarse. Muchos se han divorciado, han criado a sus hijos y ahora buscan divertirse y disfrutar, no envejecer en una mecedora. Y, es cierto, el estudio también descubrió que el 73% de los solteros de mediana edad buscan una relación sexual satisfactoria durante el próximo año, mientras que el 84% esperan tener algún contacto sexual intenso con la próxima persona que conozcan.
Según las personas experimentan un poco la libido y las mujeres atraviesan la menopausia, tener sentimientos de lujuria y pasión se convierte en algo más importante que en la juventud, cuando las hormonas gobiernan el día a día.

Así que si conoces a alguien que consigue que tu corazón se acelere y te sientes espontáneo, está bien ir a por ello, tan solo conserva en tu mente el consejo de este experto. Seas consciente de ello o no, cada vez que te acuestas con alguien, te implicas emocionalmente. En algunas ocasiones, irse a la cama demasiado rápido con alguien puede frustrar nuestras expectativas, lo que puede ser violento. Si estás decido a hacerlo, asegúrate de que los objetivos de la relación (o la falta de ellos) son compartidos por los dos. Y, por supuesto, usa protección.

28.6.08

¿Que pasa en la sociedad?

Internet se consolida como uno de los grandes espacios de ligue en nuestro país. El número de españoles que acude a la red en busca de pareja se ha incrementado en un 83 por cien en el último año, al pasar de 1,4 millones de usuarios en el último trimestre de 2004 a más de 2,6 millones en 2005.

Algunos datos:

- El 64% de los internautas que buscan pareja en portales de encuentro son hombres.
- El 66% por ciento tiene entre 21 y 49 años y un 35% tiene hijos de entre 2 y 17 años.
- 100.000 nuevos registros al mes y se espera que la tendencia continúe hasta 2009.
- Se tarda de media entre 3 y 4 meses en encontrar pareja.

Durante el último trimestre del pasado año, los españoles visitaron 532 millones de páginas de los portales de encuentros, pero el número de páginas vistas por persona descendió en un 14 por ciento hasta situarse en 234, lo que demuestra que dominan cada vez mejor esta herramienta y localizan rápidamente lo que les interesan.
(Fuente telecinco.es)

27.6.08

Las mujeres no quieren sexo de una noche


ISABEL F. LANTIGUA- El mundo-salud

  • Una investigación señala que al día siguiente ellas se sienten culpables

MADRID.- Hace tiempo que el sexo dejó de ser un tabú para las mujeres. Hace tiempo que ellas se atreven a disfrutar sin complejos de las artes amatorias y que hablan abiertamente de sus aventuras, tanto o más que ellos. Pero en esta revolución sexual hay un aspecto que se ha quedado por el camino y que marca una diferencia clara entre hombres y mujeres. El sexo de una noche no está hecho para las chicas.

En la época de la igualdad –que en España cuenta incluso con un Ministerio propio- la actitud hacia los escarceos esporádicos sigue siendo distinta en el sexo femenino y en el masculino. Mientras los varones ven el sexo casual como algo divertido, sin más complicaciones, las mujeres se suelen sentir culpables a la mañana siguiente, según apunta una reciente investigación publicada en la revista 'Human Nature'.

El trabajo, realizado por la profesora Anne Campbell, de la Universidad de Durham (Reino Unido), con 1.743 hombres y mujeres que tuvieron sexo de una noche, sugiere, sin ánimo de generalizar, que las féminas no se han adaptado a este tipo de relaciones y que en cuestiones sexuales para ellas es mucho más importante la calidad que la cantidad.

Al examinar las sensaciones de los participantes tras una noche de sexo casual, Campbell observó que ellas se encontraban peor y tenían actitudes más negativas hacia lo que había sucedido. Si el 80% de los hombres reconoció haber disfrutado con la relación, el porcentaje de mujeres que lo veían como algo positivo era del 54%. Y de esta cifra, muchas se habían dejado llevar con la esperanza de que no se quedara sólo en el rollo de una noche, sino que fuera el principio de algo más duradero.

"Se trata de una cuestión adaptativa. Las mujeres, a nivel afectivo, no se han adaptado aún a estos encuentros sexuales", explica la autora en 'Science Daily'. En la encuesta, lo que más molestaba a las chicas fue "sentirse usadas, como objetos" y se mostraban preocupadas por su reputación. "No es la brevedad del encuentro lo que les hace sentirse así, sino que los hombres no mostraran ningún aprecio por ellas", matiza la investigadora. Además ellas se quedaron sexualmente menos satisfechas que los hombres.

La influencia del ciclo

Sin embargo, aunque no encuentren gran placer en este tipo de aventuras amorosas, el estudio señala que una de las razones por las que caen en el sexo esporádico tiene que ver con el ciclo menstrual. Durante la fase de ovulación (entre los días 10 y 18 del ciclo) el deseo sexual de las féminas aumenta y, con ello, la preferencia por las relaciones de una noche.

Por una cuestión evolutiva, cuando las mujeres se acuestan con un hombre piensan en algún momento, aunque sea de forma inconsciente, en cómo sería como posible padre de sus hijos. "Tradicionalmente a las mujeres les importaba mucho encontrar pareja y elegir bien y esta actitud no es tan fácil cambiarla", explica Campbell.

A pesar de esto, algunos biólogos insisten en que las mujeres podrían beneficiarse de la experiencia del sexo casual.

La fuerza irresistible del erotismo. Nos entra por los ojos



¿Qué es y cómo nace? ¿Resulta exclusivo de nuestra especie? ¿Por qué es así de potente? ¿Lo sienten igual el hombre y la mujer? ¿Qué papel juega en la sexualidad? El prestigioso sexólogo Silberio Sáez nos revela en exclusiva las claves del erotismo humano. A la hora de definir el erotismo humano, las diferencias culturales, históricas y religiosas se entremezclan y dificultan un término común. Pero nuestra herencia antropológica tiene la clave: en el fondo, a todos nos atrae lo mismo.


El erotismo civilizado, que probablemente nos hace diferentes al resto de las especies, tiene su base en una revolución neurológica que ha incidido especialmente en la hembra humana. En el mundo animal, la gran mayoría de las mamíferas condiciona su capacidad receptiva de cópula a las exigencias reproductivas, y éstas aparecen limitadas al estro o periodo de celo. Fuera de éste, las posibilidades de que ocurra el acto sexual son casi inexistentes. En cambio, la mujer puede desligar su respuesta de los dictados hormonales, y por tanto la perspectiva de realizar el acto sexual, y sobre todo de desearlo y disfrutarlo, trasciende o tiene una relativa independencia de las probabilidades de que ese coito vaya a ser fértil o no.

Hormonas sin mando
Es cierto que en función del momento hormonal del ciclo femenino podemos encontrarnos con distintos tipos de deseo sexual. Así, por ejemplo, durante la fase ovulatoria el apetito erótico parece volverse más intenso en el sentido cuantitativo: la cantidad de deseo –libido– es más abundante que en las fases pre y postovulatoria. También, como ya apuntamos anteriormente, durante esta fase la mujer se muestra más atraída por los varones de mayor atractivo físico –cualidad que implica garantía de salud, fertilidad y calidad de la progenie–, que por aquellos con atributos como la valía personal o el carácter. Pero esta inclinación dura poco, y pierde terreno durante el resto del mes a medida que la atracción por la belleza se mezcla con otras cualidades de la pareja o del compañero potencial.
A pesar de estos matices –siempre discutibles, pues también es digno de tenerse en cuenta el porcentaje de mujeres que se sienten más receptivas en períodos hormonalmente menos favorables–, está fuera de toda duda que la conducta sexual, y muy especialmente la posibilidad del encuentro erótico, viene marcada en nuestra especie por las condiciones psicológicas y neurológicas. Las hormonas juegan un papel secundario. La evidencia más contundente de esto es la ausencia de celo en la hembra humana, lo que indica que su pulsión sexual es independiente del instinto procreador, o que al menos no está absolutamente condicionada por las posibilidades de fecundación. Un ejemplo fisiológico de esta revolución sexual humana es, en el caso femenino, la posibilidad de orgasmo asociado al clítoris, el cual no guarda ninguna relación con la determinación reproductiva de la eyaculación masculina. A pesar de las polémicas divisiones y discusiones entre orgasmo vaginal y orgasmo clitoriano –algo que daría para otro artículo entero– la existencia del segundo está fuera de toda duda. Es decir, es claro y evidente que la mujer consigue el orgasmo a través del clítoris, neurológicamente preparado para el placer, sin necesidad de la penetración en la vagina, una cavidad anatómicamente acondicionada para la reproducción. El clítoris, además, se encuentra en la vulva y en la zona externa. Por tanto el acceso a él, individualmente o en pareja, no guarda ninguna relación con ineludibles dictados de reproducción, cosa que no se puede decir del orgasmo masculino, que va acompañado siempre de eyaculación –emisión de semen–, y por tanto es potencialmente fecundante.

Falta de buen olfato
Este hecho de que la libido no dependa en última instancia de los vaivenes hormonales tiene importantes implicaciones en nuestro comportamiento sexual. Por ejemplo, en el ser humano los llamados estímulos olfativo hormonales apenas desempeñan un papel testimonial a la hora de incitar o encender la conducta erótica. Una posible excepción serían los androstenos –unos esteroides estrechamente emparentados con las hormonas sexuales masculinas–, que sí podrían tener cierta influencia en el deseo sexual humano aunque, como parecen indicar experimentos específicos, ésta sería imperceptible de modo consciente: cuando determinadas butacas de una sala de espera fueron ligeramente rociadas con androstenos, se pudo comprobar que las usuarias femeninas de la sala, tras breves vacilaciones, elegían de forma mayoritaria los asientos impregnados. Este tipo de comportamiento es mucho más marcado en las especies animales. De hecho, en el reino animal, las feromonas actúan como elixires químicos que condicionan el comportamiento reproductor. Es más, su emisión guarda relación directa con que la hembra esté o no en celo. En el hombre, la activación erótica tiene poco que ver con estos estímulos olfativos –las feromonas son captadas por el llamado órgano vomeronasal, una masa neuronal que se halla en la nariz–, que ceden el protagonismo a la atracción visual. Y es aquí donde el erotismo ancla su relevancia: al ser humano el sexo le entra por los ojos.

El tamaño no importa
Es sabido que, dentro del orden de los primates, los hombres tienen el pene más grande y las mujeres los pechos más voluminosos. Pero esta diferencia de tamaño no está al servicio de una mejora en la funcionalidad reproductiva: ni unos pechos generosos garantizan más lactancia ni un pene bien dotado está correlacionado con un mayor índice de fertilidad. Estas piezas anatómicas parecen más bien desempeñar una función de estímulo visual, y por tanto activador del deseo sexual humano. Y es con esta atracción con la que el erotismo juega y negocia. Aunque los estímulos a los que se da relevancia tienden a variar en las diferentes culturas del mundo, en todas ellas el tabú se genera por la idea de lo escondido, esto es, por el deseo de ver más. El erotismo muestra una parte para negar el todo. Esa parte y ese todo sí son absolutamente culturales, y de ahí también surge el concepto de pudor, que aparece cuando se muestra de forma abierta y sin decoro aquello que normalmente sólo debería intuirse. En este sentido, y más allá de los determinantes biológicos, queda fuera de toda duda que cuestiones como la religión o las costumbres tienen un peso determinante a la hora de definir conductas o regiones anatómicas a esconder, e igualmente cuando se trata de determinar cuáles y cómo pueden mostrarse

Libido a varios niveles
Aunque decirlo parezca una obviedad, nunca está de más recordar que el ser hombre o mujer determina de manera diferencial la forma de entender el erotismo como activador de la libido. Cuando los sexólogos hablamos de diferencias entre los sexos, partimos de dos enfoques: el dimórfico –dos formas– y el intersexual. El primero hace referencia a cuestiones claramente diferenciadas entre hombre y mujer, sin estados intermedios, salvo en el caso de situaciones patológicas. Un ejemplo de niveles sexuales dimórficos son los cromosomas sexuales –XX o XY–, las gónadas –testículos u ovarios–, y los genitales externos –pene o vulva–. A estos niveles se les ha llamado tradicionalmente caracteres sexuales primarios. Sin embargo, hay multitud de estratos sexuales que nunca podrían ser entendidos de este modo dimórfico, y entonces estamos dejando paso al nivel intersexual. Un buen ejemplo de ello es el vello corporal: no constituye, como en el caso de las gónadas o los genitales, dos formas diferentes. Exagerando un poco, podríamos decir que es impensable que las mujeres tuvieran, por ejemplo, un pelo multicolor y en espiral, y recto. Las células capilares y el vello como tal son exactamente iguales en hombres y mujeres; lo que varía de unos a otras es su cantidad, tamaño y distribución. Pues bien, el vello corporal es un ejemplo de los llamados caracteres sexuales secundarios que diferencian al hombre de la mujer, aún cuando no estemos hablando de dos estructuras separadas y diferenciadas. Es cierto que nos vamos a encontrar con excepciones frecuentes, esto es, con mujeres velludas y con hombres lampiños. Pero aún cuando hay siempre salvedades, el vello corporal, en un sentido amplio, diferencia, separa y distingue a los dos sexos. Lo mismo puede decirse de otros caracteres intersexuales, como pueden ser la estatura, la voz y la masa muscular. Las gónadas y los cromosomas por un lado, y la pilosidad y la estatura por otro, son cuestiones de orden biológico. ¿Pero qué pensarían si les dijésemos que al igual que existen diferencias intersexuales biológicas las hay también de tipo psicológico y social? Llegados a este punto, cabe la posibilidad de plantearse un tercer nivel de caracteres sexuales, al cual pertenecerían rasgos como la expresión de afecto, la demanda erótica, la vivencia de la paternidad- maternidad o la expresión de la agresividad, entre otros ejemplos. No abarcan, lógicamente, la totalidad de los individuos, sino más bien tendencias generales, que se repiten de forma más frecuente en hombres o en mujeres.

El erotismo nos dispara

Pero, más allá del género a que pertenezca cada uno, no pueden caber dudas sobre la importancia del erotismo como activador en uno y otro sexo. De hecho, según ha descubierto recientemente un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington, en Saint Louis (EE UU), los estímulos visuales eróticos suelen provocar una respuesta cerebral más rápida que otros estímulos visuales también gratificantes, pero de distinto tipo. El equipo llegó a esta conclusión tras estudiar la actividad de las ondas cerebrales de 264 mujeres mientras éstas contemplaban una serie de 55 imágenes que variaban de cataratas a perros ladrando, pasando por sensuales fotografías de parejas en diversas etapas del coito. Sus reacciones quedaron registradas mediante la aplicación de electrodos craneales que medían unos cambios en la actividad eléctrica del cerebro conocidos como ERP –siglas en inglés de Potencial Relacionado con Eventos–. Los ERP empiezan a dispararse en el cortex cerebral mucho antes de que la persona sea consciente de si lo que está viendo en una imagen le resulta agradable, desagradable o indiferente. En este caso, los resultados fueron determinantes: al llegar a las imágenes eróticas, el cerebro de las voluntarias producía los ERP en 160 milisegundos, un 20% más rápidamente que con el resto de los estímulos visuales, no importaba lo agradables o molestos que éstos fueran.

Intensidad femenina
Esta diferencia sugirió al equipo investigador que el procesamiento de imágenes eróticas en el cerebro podría correr a cargo de circuitos neurales diferenciados, y también que el cerebro femenino se mostraba más eróticamente activo de lo que muchos suponían: “Por lo general, la calificación subjetiva que los hombres dan al material de carácter erótico es mucho más alta que la de las mujeres”, declaró el investigador Audrey P, Anokhin. “Así que, basándonos en eso, lo normal habría sido esperar que en ellas se produjeran respuestas más bajas, pero no fue el caso: eran tan intensas como las de los hombres”. Anokhin añadió que esta alta intensidad de las respuestas podría sugerir que, posiblemente por razones evolutivas, nuestros cerebros están programados para responder de forma preferente al material erótico. Y sobre todo, podríamos añadir nosotros, al material erótico visual.

Un modelo equivocado
Existen, de todos modos, profundas diferencias entre hombres y mujeres dentro del campo de los caracteres sexuales terciarios. Una de las principales radicaría en la manera en que unos y otras solicitamos contacto sexual. La evolución de la mujer en las últimas décadas ha llevado a poner en cuestión la demanda erótica masculina explícita y evidente, por lo menos en un aspecto: como modelo a imitar por parte del sexo femenino de manera generalizable. En efecto, analizando el devenir histórico de las diversas corrientes feministas, vemos que un primer paso para muchas fue entender que la asunción del rol masculino, dominador socialmente también en lo erótico, les llevaría supuestamente a la buscada liberación. Era una etapa en la que las mujeres se vieron animadas –incluso cabría preguntarse si no, en cierto modo, obligadas– a actuar socialmente en el terreno erótico como se suponía que lo hacía el sexo opuesto: tomando la iniciativa, haciendo explícito el deseo, entendiendo la variedad de parejas como un síntoma de libertad personal y ausencia de represiones, formulando sus demandas de manera abierta, exhibiendo sus conquistas... Las claves de la expresión y conducta erótica de los hombres fueron trasladadas a las mujeres de manera automática. Es como si se pensase que, al no haber estado los hombres tan eróticamente coartados como las mujeres, la asunción de sus modos de conducirse y expresarse llevarían a éstas a una realidad de mayor libertad y menor represión. Sin embargo, no está claro que esta copia del modelo sexual masculino haya acabado resultando gratificante para la gran mayoría del sexo femenino. Es cierto que la doble moral del pasado, creada y dirigida por el varón, relegaba a la mujer a su inexistencia en el plano sexual; pero los intentos de funcionar sexualmente como los hombres tampoco acabaron resultando tan liberadores como se creyó en un principio. Hubo que desarrollar, por tanto, una tercera vía que permitía plantear la demanda erótica de una manera ni mejor ni peor, pero sí diferente. Y la clave estaba en llevarla a cabo desde lo implícito, y no siempre desde lo evidente. Por ejemplo, la seducción, los preliminares al coito y el despliegue de las estrategias necesarias para sentirse deseadas y deseantes, generar un clima, un contexto, el cortejo, las insinuaciones… se han acabado convirtiendo en modos de expresión erótica, aunque no se diga explícitamente.

Ellos son más directos
Y es en este terreno donde el erotismo, en tanto expresión que incita, va a ser relevante en la activación de la libido femenina, mucho más que en la masculina que, como hemos visto, acostumbra a estar más centrada en lo evidente y directo. Las evidencias de estas disimilitudes eróticas pueden encontrarse sin excesivas dificultades en el mercado, más allá del concepto de corrección política o los bienintencionados deseos de igualdad: de hecho, existe una clara diferencia entre la literatura erótica escrita por hombres y por mujeres. Del mismo modo, la pornografía es consumida por los varones, y cuando se ha intentado aliñar con guión o aumento de la calidad ha dejado de tener éxito. Y aquí lo relevante no es ser homo o heterosexual, sino hombre o mujer: en el mundo gay el porno tiene un éxito incontestable, algo que no sucede ni por asomo en el mundo lésbico. El erotismo es sexuado en todos los ámbitos: en el cine, en la literatura, en la expresión de fantasías… Es, por tanto, una equivocación hablar del mismo en el sentido unisex, pues se está perdiendo de vista uno de sus elementos definitorios: la distinta realidad entre hombre y mujer.

Una cuestión personal
Aunque, por último, convendría recordar que nada de esto debe tomarse al pie de la letra. La potencialidad de la sexualidad humana incluye matices biográficos irrepetibles que trascienden –podríamos decir que afortunadamente– cualquier tipo de generalización. Todos somos personas, pero tenemos diferente personalidad. Todos somos de un sexo, pero tenemos diferente sexualidad. Y en ella no sólo nos van a influir normativas sociales, políticas o cuestiones de moda y publicidad; también será determinante nuestra propia historia, nuestros éxitos y fracasos, experiencias, gustos peculiares e irrepetibles… Una cosa es estar influidos por el contexto y otra distinta que el contexto determine nuestra vida de forma absoluta. Por suerte, como cada uno de nosotros tiene su manera personal e intransferible de procesar, aceptar o canalizar los “dictados sociales” acerca de la sexualidad, ello produce una amplia variedad de resultados. Dicho de un modo más directo: lo que me gusta a mí y lo que le gusta a mi vecino no tiene por qué coincidir.

Elena Sanz-“Muy interesante”

Sexo en la oficina

Nada como la oficina para tener un romance en el Reino Unido.

El 70% de las británicas creen que el flirteo hace el trabajo más llevadero.

Según una nueva encuesta, seis de cada diez mujeres tienen romances secretos con colegas en su trabajo; y tres de cada diez, llevadas por un desborde pasional, han tenido relaciones sexuales en la oficina.

Nada de las luces tibias, rojizas, multicolores de una discoteca. Nada de románticos restaurantes franceses a la luz de una vela.

La oficina de cada día con sus computadoras, impresoras, papeles, escritorios y sillas giratorias es uno de los lugares que parecen cargar más la libido de las británicas y producir un sinfin de fantasías y hechos concretos.

En la encuesta de unas dos mil mujeres realizada para la revista "More", el 70 por ciento señaló que el flirteo hacía el trabajo mucho más llevadero. Un 61 por ciento confesó que fantaseaba con sus jefes o con hombres que se encuentran en situaciones de poder en la compañía.

Según el sondeo, el correo electrónico ha aportado un arma imbatible a la hora del flirteo laboral y cómo evitar ser sorprendido por el resto mientras se intenta seducir a un colega.

A la editora de More, Lisa Smosarski, no le han sorprendido mucho los resultados.

"Cada vez hay más presión laboral en el trabajo. El flirteo es una manera de lidiar con este hecho", dijo Smosarski.

Según la BBC